Con una puntualidad casi increíble, a las 21:35
se apagaron las luces del palacio y la inmensa pantalla se iluminó.
Tras el emocionante video de animación, el verdadero ‘Rock N Roll
Train’ irrumpió en el escenario, y sonaron los acordes con los que
también empieza el último trabajo de AC/DC. La gente enloqueció, y a lo
largo de toda la noche la energía tanto de la banda como del público
fue acelerando hasta estallar en un final magnífico.
Sincera y
objetivamente, es imposible que quedase alma insatisfecha con la
actuación de anoche en Madrid. Capitaneados por unos Angus y Brian que
no dejaron de correr, bailar y sudar a lo largo de las dos horas de
concierto, AC/DC estuvieron simplemente impresionantes.
Angus
nació para ser un Dios en la guitarra (no necesariamente en términos de
virtuoso, sino de creador de un estilo “marca de la casa”) y Brian
nació para ocupar el puesto del queridísimo Bon Scott y liderar el
grupo hasta ya finales de la primera década del nuevo milenio. Los que
se pensaban que AC/DC había desaparecido se equivocaron – no es que no
hayan desaparecido, si no que han vuelto, y aún volverán seguramente
más de una vez.
Aquí tenéis el setlist completo, en el cual no
faltaron los temas emblemáticos del grupo, y en el que también hubo
sitio para cinco canciones de su último trabajo:
Rock N Roll Train
Hell Ain't A Bad Place To be
Back In Black
Big Jack
Dirty Deeds Done Dirt Cheap
Shot Down In Flames
Thunderstruck
Black Ice
The Jack
Hells Bells
Shoot To Thrill
War Machine
Anything Goes
You Shook Me All Night Long
TNT
Whole Lotta Rosie
Let There Be Rock
- Bises:
Highway To Hell
For Those About To Rock (We Salute You)
¿Los
momentos inolvidables de la noche? demasiados... Sólo por destacar
algunos, se puede mencionar por ejemplo el striptease de Angus, o la
campana del infierno que descendió y marcó el ecuador de la noche, o la
voluptuosa Rosie cabalgando en el tren del Rock N Roll, o el momento en
el que Angus convirtió el escenario en suyo y desplegó toda la escala
de su talento corriendo por todas partes y marcándose su famosa vuelta
por el suelo en una pasarela que emergió en el centro del palacio... o
cuando, segundos antes de dar paso a ‘Highway To Hell’, ascendió desde
las llamas del mismísimo infierno para llevarnos todos por esa
carretera hacia la tierra prometida…
En resumen, una noche para apuntar en la historia del rock personal de cada una de las personas que estuvieron allí.