La edición británica de METAL HAMMER publicó recientemente una
entrevista con el vocalista de la legendaria banda, en la que éste
estuvo reflexionando sobre el documental que acaba de ver la luz, y que
muestra a IRON MAIDEN durante la gira SOMEWHERE BACK IN TIME. Aquí
tienes un extracto de dicha charla.
Sobre si la banda
ha tenido o no sus reservas a la hora de realizar una película
documental como FLIGHT 666, Bruce Dickinson comentaba:
“Probablemente
yo tenía menos reservas que el resto de los chicos porque estoy
acostumbrado a hacer montones de entrevistas y cosas así. Adrian
(Smith, guitarrista) tenía un poco de desconfianza, pero creo que acabó
teniendo cercanía con ellos, porque eran gente agradable que
simplemente se adaptó y pasó a ser parte del personal. Así que
simplemente como en cualquier situación... si estamos todos haciendo el
bobo vestidos como travestis escoceses y con pelucas a lo Ken Dodd y
alguien del personal saca su móvil y empieza a hacer fotos, tú no le
dices ‘¡no hagas fotos!’, porque son tus compañeros y estamos todos
echándonos unas risas, así que con la gente del documental ocurría lo
mismo, cosa que podía haber tenido su peligro si hubieran decidido
jodernos... pero simplemente reflejaron sus impresiones al contar la
historia”.
Sobre el hecho de que la historia del documental
gira en torno a los fans y su conexión con la banda, el vocalista y
frontman dijo lo siguiente:
“Creo que esa es, sin duda
alguna y con diferencia, la verdadera historia de MAIDEN. Ninguno de
nosotros va por ahí haciendo gala de su condición de famoso,
precisamente en beneficio de todo esto. Francamente la fama es útil
como herramienta para obtener atención para la banda, pero incluso
entonces sólo se usa muy, muy ligeramente. Así que realmente la
historia es sobre la banda y los fans, porque esa combinación es la que
creó todo. Toda la atención que MAIDEN ha tenido de los medios en los
últimos años no tendría el menor significado de no ser por la respuesta
de los fans”.
Bruce se refirió también al material en directo incluido en el documental:
“¡Bueno, se filmó más que suficiente! Lo genial es que utilizaron sólo
partes. Creo que hay una atmósfera increíble, y que de ahí podría salir
un DVD realmente cojonudo e increíble. Nunca hemos permitido a nadie...
Yo soy conocido por mi odio casi a lo Ritchie Blackmore por los cámaras
en el escenario, porque lo veo como una verdadera intrusión: te sientes
atrapado en este mundo de fantasía y música e imágenes en el que estás,
plenamente sumergido en la personalidad del Anciano Marinero, y este
puto personaje está aquí con su cámara en tu cara y sólo quieres
tumbarlo. Es como ‘¡Sal ahora mismo de mi sueño!’. Así que tienes que
conocer realmente bien a alguien para fiarte. ¡Si veo la cabeza de
McMurtrie (uno de los cámaras) por encima del parapeto, a día de hoy no
le lanzo nada, pero si no sé quién es me lo cargo! Así que tienes que
confiar en la gente que va a subirse al escenario contigo, porque es
nuestro pequeño mundo”.