El
medio DEUTSCHE WELLE mantuvo recientemente una entrevista con el líder
de la banda alemana, Klaus Meine. Aquí tienes algunas de las partes más
interesantes de lo que el cantante contó sobre la actualidad y la
historia del grupo.
Sobre la idea de quedarse a grabar en
Hanover en lugar de desplazarse a Los Ángeles o a New York, Meine
contaba lo siguiente: “Lo más importante es tener un lugar al que
regresar, en el que tus raíces, familia y amigos estén. Esas son las
cosas que no puedes trasplantar. Somos cosmopolitas y hemos viajado por
todo el mundo durante muchos años. No importa en qué lugar nos
encontremos, porque la música nos ayuda a sentirnos conectados y
realmente nunca nos sentimos como extraños, tanto si estamos en Siberia
o en el Amazonas. Pero es realmente importante poder regresar al lugar
en el que están tus raíces, en el que tu familia y amigos se
encuentran”.
Sobre si el premio ECHO, con el que el grupo fue recientemente galardonado, les hace sentir demasiado mayores:
“No,
para nada. Nos sentimos muy honrados. EL ECHO es un premio muy
importante y es un gran honor recibirlo. No lo vemos como una cadencia
final, sino más bien como un incentivo, o una motivación para seguir
tocando para nuestros fans en los años venideros, y para hacer aquello
que nos ha mantenido funcionando durante tantos años – eso es vivir
nuestro sueño de hacer música Rock”.
Sobre lo que está haciendo el grupo en estos momentos:
“Estamos
trabajando en el estudio y preparando un nuevo proyecto. Después de un
2008 muy turbulento, con 60 shows en 22 países, estamos intentando
ahora respirar un poco y cargar nuestras baterías – pero también ser
creativos. Estamos trabajando en nuevas canciones que esperamos salgan
a finales de año. Realmente está siendo muy divertido, después de haber
hecho todos esos conciertos”.
A la pregunta de si ‘Wind Of
Change’, una de las canciones más célebres y aclamadas del grupo (y un
tema que se convirtió en un himno del cambio político en Europa del
este), fue concebida como una oda a la perestroika, Klaus Meine
contestaba lo siguiente:
“Por supuesto que no. Cuando escribes
una canción, puedes tener un cierto sentimiento acerca de lo que sea,
pero nunca puedes estar seguro de cómo va a desarrollarse y lo que va a
salir de ella – si se convertirá en un éxito en las listas, o en este
caso en un éxito internacional que acaba siendo un himno al final de la
Guerra Fría para mucha gente del este y también de Occidente. Algo así
no puede imaginarse ni planearse. Lo único que hice fue tratar de
expresar en la música todas las emociones y todo lo que experimentamos
en 1988 y 1989. Realmente teníamos la sensación de que el mundo estaba
cambiando delante de nuestros ojos – en los últimos compases en Agosto
de 1989. Teníamos la sensación de que la Guerra Fría podía terminar
pronto, pero por supuesto nadie pensaba que el Muro de Berlín caería
tan sólo unos meses más tarde y que tantas cosas en nuestro propio
país, Alemania, y en Europa del este, cambiarían. Así que esta canción
tiene una historia especial que va mucho más allá de simplemente se un
‘éxito’. Y da una bonita sensación saber que la canción llegó tanto a
tanta gente y que, para muchos, siempre estará asociada a estos
acontecimientos históricos”.